✨ Escápate a un fin de semana… lleno de magia en Pravia ✨

Festival de magía

¿Te imaginas desconectar unos días y sumergirte en un ambiente mágico, rodeado de naturaleza y encanto asturiano? 🌿Este mes de mayo tienes el plan perfecto: el Festival de Magia de Asturias en Pravia 🪄  Magia familiar, mentalismo y una gala en la que actuarán conjuntamente magos de diferentes especialidades. Desde Las Mimosas del Nalón te proponemos una escapada especial para disfrutarlo al máximo: 📅 Programa imprescindible: 🎩 Viernes, 8 de mayoGala de Magia – 20:00h📍 Auditorio José Barrera 🧠 Sábado, 9 de mayoEspectáculo de Mentalismo – 20:00h📍 Auditorio José Barrera 👨‍👩‍👧‍👦 Domingo, 10 de mayoMagia familiar – 12:30h📍 Parque de Agones Magia familiar – 18:30h📍 Parque Sabino Moutas 💫 Vive la experiencia completaDespués de cada espectáculo, relájate en un entorno único, disfruta de la tranquilidad del Nalón y déjate envolver por la esencia de Asturias. 🌿 Paseos junto al río🍽 Gastronomía local🌅 Atardeceres inolvidables ✨ Tu escapada mágica empieza aquíConvierte este fin de semana en algo especial, diferente… y un poco mágico 😉 📲 Más info del festival:https://elilusionista.com/festival-de-magia-de-asturias/ 📩 Reserva tu estancia en Las Mimosas del Nalón y prepárate para vivir Asturias de una forma única. Desde aquí puedes conocer nuestros apartamentos, dónde te puedes alojar y disfrutar del paraíso natural de Asturias. A 10 minutos del aeropuerto Pet Friendly, ven con tu mascota Con vistas al mar y a la ría del Nalón Ven y alimenta los sentidos en Las Mimosas del Nalón. www.lasmimosasdelnalon.es Móvil: +34 657 952 969

San Juan de la Arena y el Bajo Nalón: donde Asturias te alimenta por dentro

Hay viajes que empiezan cuando haces la maleta.Y otros, los mejores, cuando por fin bajas el ritmo. En San Juan de la Arena, donde el río Nalón se abraza con el mar Cantábrico, Asturias te habla de otra manera. Aquí no hay prisa ni ruido. Solo el olor a salitre, el verde que calma la mirada, el canto de las aves, la brisa que se cuela por la ventana y ese silencio que no pesa: acompaña. En el corazón del Bajo Nalón, viajar no es correr.Es volver a sentir. Y eso es lo que te proponemos en Las Mimosas del Nalón: una estancia para reconectar con lo esencial. Nuestro lema, Alimenta los Sentidos, no es una frase bonita. Es una forma de entender Asturias, el descanso y la hospitalidad. Alimenta la vista San Juan de la Arena es puro paisaje. La ría, el puerto, las casas mirando al agua, el horizonte abierto de la Playa de Los Quebrantos, el Playón de Bayas, los acantilados y los miradores del Bajo Nalón forman una postal que cambia con cada luz del día. Desde Las Mimosas puedes asomarte a todo eso: pasear por San Esteban de Pravia, descubrir la elegancia indiana de Somao, perderte por Pravia y su historia, recorrer Muros de Nalón o simplemente mirar cómo el Nalón se abre al mar. No vienes solo a ver Asturias.Vienes a dejar que Asturias te mire por dentro. Alimenta el oído Aquí, el sonido también se calma. El rumor del río.El viento entre los árboles.Las gaviotas en el puerto.Las olas rompiendo en Los Quebrantos.El chis de la sidra cayendo en el vaso. En Las Mimosas creemos que el verdadero lujo está en escuchar menos ruido y más vida. Menos notificaciones.Más risas.Menos agenda.Más presencia. Porque hay silencios que cuidan. Alimenta el olfato El Bajo Nalón huele a mar y a bosque. A eucalipto, a hierba húmeda, a lluvia fresca, a pan recién hecho, a cocina asturiana y a pueblo marinero. San Juan de la Arena conserva su esencia sin maquillajes: su tradición pesquera, su puerto, su historia conservera y su vínculo con la angula. Aquí, cada aroma te trae al presente y te recuerda que estás justo donde necesitas estar. Alimenta el gusto En Asturias, la felicidad también se sirve a mesa puesta. Pescados del día, mariscos del Cantábrico, quesos de la tierra, sidra natural, cocina sin artificios… En nuestras experiencias, el gusto es protagonista. Una escapada romántica con productos locales.Una cena tranquila al atardecer.Un desayuno sin mirar el reloj.Una recomendación cercana para descubrir restaurantes, chigres y rincones donde comer como se come en Asturias: con cariño y sin prisa. Comer aquí es saborear el lugar.Brindar, probar, compartir y recordar. Alimenta el tacto El descanso también se toca. En unas sábanas suaves tras un día de playa.En una manta cuando cae la tarde.En la madera cálida del alojamiento.En la arena bajo los pies.En la hierba fresca.En la sal que queda en la piel después del mar. Las Mimosas del Nalón no es solo un alojamiento.Es un refugio. Tu casa en Asturias. El punto desde el que explorar el Bajo Nalón y al que volver con el corazón lleno. Alimenta el instinto Hay un sexto sentido que se activa cuando estás donde debes estar. Lo notas al llegar: respiras distinto, el cuerpo se relaja, el tiempo deja de correr. Una ruta improvisada.Un paseo por la ría.Una clase de surf en Los Quebrantos.Una experiencia de paddle surf en el Nalón.Una ruta a caballo por la costa asturiana.Una cena tranquila con los tuyos. Todo fluye sin tener que forzarlo. Porque desconectar no es huir del mundo.Es volver a encenderte tú. El Bajo Nalón: la Asturias que se siente El Bajo Nalón no se visita.Se vive. San Juan de la Arena aporta alma marinera.San Esteban de Pravia, memoria portuaria.Somao, belleza indiana. Un paseo por sus calles es toda una experiencia. Os recomendamos un café en la terraza del IndianoPravia, historia. El rey Silo preside la plaza principalMuros de Nalón, miradores.Y la ría, ese hilo de agua que lo une todo. Cada experiencia aquí tiene sentido porque nace del lugar. No buscamos llenar tus días de planes, sino ayudarte a encontrar tu ritmo: más tranquilo, más activo, más romántico, más familiar o más salvaje. Todos venimos buscando algo parecido:sentirnos un poco mejor. Ven a alimentar los sentidos en Asturias Ven a mirar el verde y el mar hasta que la vista descanse.A escuchar el río y el Cantábrico hasta que el ruido se apague.A oler el salitre, el eucalipto y la cocina de siempre.A saborear la sidra, los quesos, el pescado y el tiempo compartido.A tocar la arena, la madera, la hierba y la calma.A despertar ese instinto que te dice: “aquí era”. Las Mimosas del Nalón te espera entre el río y el mar, en un rincón de Asturias donde la vida baja el volumen y todo vuelve a tener sentido. No vengas solo a dormir.No vengas solo a hacer turismo.No vengas solo a desconectar. Ven a reconectar contigo.Ven a vivir el Bajo Nalón.Ven a Las Mimosas del Nalón. Alimenta los Sentidos. Tu casa en Asturias. Te dejamos experiencias recoemndadas: Asturias Salvaje: Surf y senderismo. Más información Nalón Adventur, Paddel surf y senda de los Mirador. Más información Escapada Costa de Asturias, Más información

Un día en Asturias entre jardines, mar y atardeceres: de Las Mimosas del Nalón a Luarca y La Regalina

Hay días que empiezan con el aroma del café y terminan con el sonido suave de una cena compartida. Días en los que Asturias no se visita deprisa, sino que se deja sentir poco a poco: en el verde vibrante de un jardín, en el azul profundo del Cantábrico, en una mesa junto al puerto, en una carretera que invita a improvisar. Desde Las Mimosas del Nalón, te proponemos una nueva escapada para alimentar los sentidos: una ruta hacia el occidente asturiano con parada en el Bosque-Jardín de La Fonte Baxa, paseo y comida en Luarca, visita al Faro de San Agustín, opción de descubrir Puerto de Vega, regreso por el Mirador de La Regalina y cena final en Las Malvinas, en San Juan de la Arena. Un plan para disfrutar sin correr. Para dejar hueco al asombro. Para recordar que, muchas veces, lo mejor del viaje sucede cuando no estaba previsto. Despertar en Las Mimosas del Nalón: el preludio de un día inolvidable La jornada comienza en casa. Porque eso es Las Mimosas del Nalón: tu casa en Asturias. Antes de salir, te proponemos empezar con un buen desayuno. Sin mirar demasiado el reloj. Con el olor del café recién hecho que inunda la estancia, el pan crujiente sobre la mesa y esa calma que solo aparece cuando sabes que el día promete. La luz suave de la mañana asturiana se filtra por la ventana, invitándote a saborear cada instante. Desde San Juan de la Arena, nuestro alojamiento es un punto perfecto para moverse por Asturias: cerca del mar, junto al río Nalón, rodeado de naturaleza y con esa sensación de refugio que apetece encontrar al volver. Hoy la ruta mira hacia el occidente. Hacia jardines con vistas al mar, pueblos blancos que deslumbran, faros que custodian horizontes infinitos, puertos marineros que huelen a sal y miradores donde el Cantábrico parece abrazar el cielo. Primera parada: Bosque-Jardín de La Fonte Baxa, un oasis para el alma Nuestra primera recomendación es uno de esos lugares que sorprenden incluso a quienes creen conocer Asturias: el Bosque-Jardín de La Fonte Baxa, en Luarca. Aquí la naturaleza no se contempla desde fuera. Se atraviesa. Se respira hondo, sintiendo el aire puro y fresco. Se escucha el murmullo del viento entre las hojas y el canto de los pájaros. La Fonte Baxa es un jardín lleno de senderos serpenteantes, especies vegetales exóticas y autóctonas, rincones ornamentales que invitan a la introspección, bancos estratégicamente ubicados para la contemplación y miradores que regalan vistas espectaculares al mar. Es un espacio para caminar despacio, dejar que el verde intenso de la vegetación haga su efecto en el espíritu y sentir cómo el cuerpo baja revoluciones, conectando con la tierra. Es un paseo perfecto para empezar el día con los sentidos despiertos: el olor a tierra húmeda y a la floración de camelias y rododendros, el tacto suave de las hojas, el rumor constante de los árboles, la luz filtrándose entre ramas creando juegos de sombras y, de fondo, la presencia inmensa y tranquilizadora del mar. Nuestro consejo: comprueba horarios antes de ir y deja tiempo suficiente para recorrerlo sin prisa. Este no es un lugar para tachar de una lista. Es un lugar para perderse un poco y dejarse envolver por su magia. Luarca: paseo por la Villa Blanca, donde el mar susurra historias Después del jardín, llega el momento de acercarse a Luarca, uno de los pueblos marineros más bonitos de Asturias. Blanca, elegante, luminosa. Luarca se abre al mar con su puerto vibrante, sus casas escalonadas que parecen desafiar la gravedad, sus calles estrechas impregnadas de sabor marinero y ese aire de villa tranquila que invita a pasear sin rumbo fijo. El blanco de sus fachadas, que le da el sobrenombre de «Villa Blanca», resplandece bajo el sol asturiano, creando un contraste hipnótico con el azul del cielo y el verde de los acantilados. Puedes acercarte al puerto y observar el ir y venir de las barcas, sentir la brisa marina en el rostro, caminar por sus calles empedradas, detenerte en una terraza para disfrutar de la vida local o simplemente sentarte a observar el movimiento pausado del día. Luarca es conocida como la Villa Blanca de la Costa Verde, y su relación íntima con el mar, su puerto lleno de vida y sus miradores estratégicos forman parte esencial de su encanto innegable. Aquí conviene recordar una regla sencilla: no quieras verlo todo. Mira menos, siente más. Deja que el ambiente te envuelva, que los sonidos del puerto te acunen y que el aroma a mar te impregne. Comida en El Ancla, un festín para el paladar frente al Cantábrico Para comer, nuestra recomendación es El Ancla de Luarca, situado en el muelle, con vistas privilegiadas al mar y una propuesta gastronómica basada en producto fresco y cocina de tradición asturiana. El sonido de las gaviotas y el suave vaivén de las embarcaciones acompañarán tu experiencia culinaria. Después del paseo, sentarse cerca del puerto es casi una necesidad. El cuerpo pide sabor auténtico, conversación fluida, calma y el inconfundible telón de fondo del mar. Pescados recién capturados, platos de temporada elaborados con esmero, una buena mesa y ese ambiente de puerto que hace que la comida se convierta en una parte inolvidable del viaje. No tengas prisa por terminar. La sobremesa, con el sabor del café y la charla tranquila, también forma parte esencial de la ruta. Visita al Faro de San Agustín: la mirada infinita del guardián del mar Después de comer, continuamos hacia el Faro de San Agustín, en Ortiguera. Los faros tienen algo especial. Quizá porque miran siempre al horizonte, desafiando la inmensidad. Quizá porque parecen recordarnos que, incluso en los días de niebla más densa, hay señales luminosas que nos guían. El Faro de San Agustín se alza majestuoso sobre la costa occidental asturiana, un punto blanco entre el verde intenso de los prados y el azul cambiante del mar. Es una parada ideal para respirar aire salado y puro,

Un día en Asturias para alimentar los sentidos: de Las Mimosas del Nalón a Cudillero, Playa del Silencio y Cabo Vidio

Hay días que no se miden en horas. Se miden en aromas, en paisajes, en sobremesas sin prisa, en el salitre sobre la piel y en esa sensación tan asturiana de estar exactamente donde querías estar. Desde Las Mimosas del Nalón, en San Juan de la Arena, te proponemos una escapada de un día para vivir Asturias con calma. Sin correr. Sin querer verlo todo. Dejando espacio para parar, mirar, respirar… e improvisar. Porque Asturias no se conquista con una lista. Asturias se saborea. Despertar despacio en Las Mimosas del Nalón El día empieza como tienen que empezar los días bonitos: sin alarma emocional. Abres la ventana y entra el aire del norte. Ese aire limpio que huele a verde, a río, a mar cercano. En Las Mimosas del Nalón, el desayuno no es solo el primer momento del día: es una invitación a bajar el ritmo. Pan recién hecho, café caliente, conversación tranquila y esa luz suave de Asturias que parece pedirte una cosa muy sencilla: no tengas prisa. Aquí empieza nuestra propuesta personal para disfrutar de Asturias en un día. Un plan para parejas, familias, amigos o viajeros que quieren sentir el norte de verdad. Primera parada: Cudillero, el pueblo que parece pintado sobre el mar Después de desayunar, ponemos rumbo a Cudillero, uno de esos pueblos marineros que no se olvidan. Desde el mirador de la Garita, Cudillero se abre ante los ojos como un anfiteatro de colores. Sus casas de tonos vivos trepan por la ladera como si quisieran asomarse todas al puerto, creando una cascada visual que contrasta con el azul profundo del Cantábrico. Al descender por sus callejuelas empedradas, el aire se llena de una mezcla inconfundible: el olor a salitre, a madera vieja y a pescado fresco recién llegado a puerto. Recomendamos aparcar en el puerto, para así la vuelta sea más ligera. Las calles estrechas invitan a perderse. En cada esquina, el sonido de una puerta vieja, el murmullo de las olas o las voces animadas en las terrazas de la Plaza de la Marina te envuelven. Y los miradores regalan esa postal que todo viajero se lleva en la memoria: el Cantábrico al fondo y el alma pixueta latiendo en cada rincón. Nuestra recomendación: no llegues con el plan cerrado. Pasea. Sube a algún mirador y siente la brisa en el rostro. Baja al puerto. Entra en sus pequeñas tiendas. Mira sin comprar nada… o compra algo que te recuerde este día cuando vuelvas a casa. Tiendas y artesanía en Cudillero Para llevarte un recuerdo con alma, te recomendamos buscar piezas de artesanía local, detalles marineros, cerámica, joyería o decoración inspirada en Asturias. Una parada interesante es Cerámica Negra de Cudillero – Alfar del Zarru, vinculada a la tradición de los barros negros asturianos. También puedes acercarte a tiendas de regalo y artesanía como Arte y Mar, en la Plaza de San Pedro, especializada en artículos típicos, recuerdos y artesanía asturiana. Una de las tiendas más completas es la de Julieta y Arte y Mar. Y recuerda: el mejor souvenir no siempre es un objeto. A veces es una conversación, una foto sin posar o el sonido de las gaviotas sobre el puerto. Comer frente al mar en Casa Miguel, playa de La Concha de Artedo Después de Cudillero, el cuerpo empieza a pedir mesa, mantel y mar. Nuestra propuesta es comer en Casa Miguel, junto a la playa de La Concha de Artedo, en Lamuño, Cudillero. Un lugar perfecto para alargar la mañana con sabor a costa asturiana. Mejor reservar, desde su web o llamando al  +34 664618012 Aquí el plan es sencillo: sentarse, mirar al mar y dejar que la comida haga su parte. Pescados, arroces, productos del Cantábrico, sobremesa tranquila y ese placer tan nuestro de comer sin mirar el reloj. Un paseo por la playa con mucha tranquilidad. Porque también viajar es esto: el pan sobre la mesa, el rumor de las olas cerca, una copa levantada y la certeza de que no hace falta añadir mucho más. Tarde de silencio en la Playa del Silencio Después de comer, continuamos hacia uno de los paisajes más emocionantes de la costa asturiana: la Playa del Silencio. Su nombre ya lo dice todo. No es una playa para llegar, hacer una foto y marcharse. Es un lugar para quedarse quieto. Al descender por el sendero, la inmensidad de los acantilados que la protegen te hace sentir pequeño, pero a la vez libre. Aquí no hay arena, sino cantos rodados, y el sonido que hace el mar al acariciar las piedras crea una sinfonía natural, relajante y reconfortante. El agua, de un color esmeralda cristalino, contrasta con la roca escarpada y la vegetación salvaje. Es un paraje casi virgen donde el viento susurra entre las grietas y el mar impone su ritmo. Para mirar los acantilados. Para sentir esa mezcla de belleza salvaje y paz profunda que solo Asturias sabe regalar. Baja con calma si las condiciones lo permiten. Lleva calzado cómodo. Y, sobre todo, deja que el paisaje hable. Si la marea es alta, merece la pena verla sólo desde el mirador. Hay sitios que se visitan. La Playa del Silencio se escucha. Puesta de sol en Cabo Vidio Cuando el día empieza a despedirse, llega uno de los momentos más especiales de esta ruta: la puesta de sol en Cabo Vidio. Situado al borde de unos acantilados de casi 100 metros de altura, el faro de Cabo Vidio es un balcón natural al infinito. El cielo se vuelve dorado, tiñendo el paisaje marino de tonos naranjas y rojizos que se reflejan en las olas. El mar cambia de color. Los acantilados parecen encenderse por dentro. El viento sopla con fuerza, trayendo consigo el aroma puro del océano, y el estruendo del Cantábrico rompiendo contra la roca te estremece y te llena de energía. Y de pronto entiendes por qué hay lugares que no necesitan explicación. Cabo Vidio es perfecto para cerrar la jornada con calma, sentándose en

Baile & Brunch – Domingo 26 abril con Jun

baile & brunch con Jun

En Las Mimosas del Nalón (San Juan de la Arena, Asturias) celebramos un fin de semana especial de astroturismo: un plan para aprender, emocionarte y vivir el Universo con guía profesional, sin tecnicismos y con la belleza de Asturias como escenario.

Alimenta los sentidos, en tu casa de Asturias

«Alimenta los sentidos» Una forma de vivir Asturias con calma Aquí en nuestro alojamiento, te acompañamos  para disfrutar la experiencia. Hay viajes que se organizan con listas.Y otros que empiezan mucho antes de llegar. Empiezan cuando decides bajar el ritmo. En Las Mimosas del Nalón creemos que el descanso verdadero no se fuerza. Aparece cuando dejas espacio para sentir. Por eso nos inspira una idea sencilla nacida en Japón: el Shinrin-yoku o “baño de bosque”. Una práctica que no consiste en hacer más cosas, sino en estar presente y dejar que la naturaleza haga su trabajo. Aquí, en la costa central de Asturias, ocurre algo parecido sin necesidad de explicarlo demasiado. La vista descansa sola entre verdes profundos, el río Nalón y el horizonte del mar. El oído se calma con sonidos reales: aves, viento, agua y silencio. El olfato despierta con eucalipto, salitre y pan recién hecho. El tacto recuerda el placer de la hierba húmeda, la madera y una manta al atardecer. El gusto celebra lo sencillo y auténtico de Asturias.   Y entonces aparece algo más: la intuición.Ese sexto sentido que no se explica, pero confirma que este lugar se siente como casa. Alimentar los sentidos no es una actividad.Es una forma de estar. Aquí no desconectas del mundo.Vuelves a conectarte contigo. Las Mimosas del Nalón,tu casa en Asturias