Cudillero, Cabo Vidio y Playa del Silencio: la Asturias que mira al mar

Hay días en Asturias que empiezan con olor a café y terminan con sal en la piel. Días en los que el mar se convierte en compañero de viaje y cada curva de la carretera parece abrir una ventana nueva al Cantábrico.

Desde Las Mimosas del Nalón, te proponemos vivir Asturias sin prisa: elegir una zona, saborearla con calma y volver después a descansar como se vuelve a casa.

Hoy viajamos hacia una de las rutas más emocionantes de la costa occidental: Cudillero, Cabo Vidio y la Playa del Silencio.

Un plan perfecto para mirar, respirar, escuchar… y alimentar los sentidos.

Plan del día

Por la mañana: paseo por Cudillero. Si vas en temporada alta, debes hacerlo a primera hora del día o ya dejarlo para última hora de la tarde.
Mediodía: comida marinera o aperitivo con vistas.
Por la tarde: Cabo Vidio y Playa del Silencio. Dos de los lugares que más nos gustan en cualquier época del año El atardecer es una pasada.
Final del día: regreso a Las Mimosas para descansar.


Cudillero: un anfiteatro de colores frente al Cantábrico

Cudillero no se visita. Se descubre.

Primero aparece el puerto. Después, las casas de colores subiendo por la ladera como si quisieran asomarse todas al mar. Luego llegan las escaleras, los miradores, las callejuelas y esa sensación de estar dentro de un pueblo que parece pintado a mano. En el puerto, te recomendamos Deleo, ideal para desayunos y break de media mañana. Diles que vas de nuestra parte.

Es uno de los pueblos marineros más bonitos de Asturias y uno de esos lugares donde conviene perderse sin mirar el reloj. Subir a un mirador, bajar hacia la plaza, escuchar las gaviotas, oler la cocina del puerto y dejar que el ambiente marinero haga el resto.

Cudillero alimenta la vista con sus colores, el oído con el rumor del puerto y el gusto con una gastronomía que sabe a mar.

Qué ver en Cudillero

Pasea por la plaza de la Marina, sube a alguno de sus miradores, recorre sus calles estrechas y acércate al puerto. Lo más bonito de Cudillero no es solo verlo: es dejarse envolver por su vida.

Excursión desde las Mimosas del Nalón a Cudillero

Cabo Vidio: el faro, el viento y la inmensidad

Después de Cudillero, el paisaje se abre.

En Cabo Vidio, el Cantábrico se muestra enorme. El faro, los acantilados y el viento crean una escena poderosa, limpia, casi cinematográfica. Veras 360º de vistas espectaculares.

Es un lugar para caminar despacio, mirar al horizonte y sentir esa libertad que solo tienen los paisajes abiertos. Aquí el mar no está de fondo. Aquí el mar lo ocupa todo.


Playa del Silencio: donde el mar habla bajito

La Playa del Silencio es una de las joyas naturales de Asturias.

Su nombre lo dice todo. Es una playa para bajar con calma, escuchar las olas y quedarse un rato en silencio. No hace falta hacer mucho más. Los acantilados, los cantos rodados y el azul profundo del agua crean una escena que emociona.

Es una playa salvaje, natural y serena. Perfecta para quienes buscan un lugar especial, de esos que no se olvidan.

Después de un día así, volver a Las Mimosas del Nalón tiene algo de refugio. Llegas con el sonido del mar dentro, con la cámara llena de paisajes y con esa paz que solo Asturias sabe regalar. Aquí, prepara unas bebidas y disfruta en nuestro mirador con una buena conversación.

Alimenta tus sentidos. Descubre la costa. Descansa en Las Mimosas.

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