Concha de Artedo, Senda de los Miradores y San Esteban de Pravia: la costa cerca de casa

A veces no hace falta ir lejos para vivir un día perfecto en Asturias. Muy cerca de Las Mimosas del Nalón hay paisajes que resumen todo lo que amamos de esta tierra: sendas sobre acantilados, playas escondidas, bosques que huelen a humedad y puertos donde el río se encuentra con el mar. Hoy te proponemos una jornada cercana, cómoda y preciosa: Concha de Artedo, Senda de los Miradores y San Esteban de Pravia. Un día para caminar, respirar y disfrutar sin prisas. Plan del día Por la mañana: Playa de la Concha de ArtedoMediodía: comida tranquila en Casa Miguel, en la misma playaPor la tarde: San Esteban de Pravia y Senda de los Miradores.Final del día: descanso en Las Mimosas. Playa de la Concha de Artedo: el regalo después del bosque La Concha de Artedo es una playa que se saborea desde el camino. Antes de llegar al mar, aparece el bosque. Un paseo agradable, verde, fresco, lleno de sonidos suaves. Poco a poco se escucha el Cantábrico. Y al final, la playa se abre como una gran concha entre montes. Es un lugar perfecto para quienes disfrutan tanto del destino como del camino. La Concha de Artedo alimenta los sentidos con el olor de los árboles, el sonido del mar y esa mezcla de arena, piedra y horizonte que tanto define a Asturias. Qué hacer en Concha de Artedo Pasear hasta la playa, caminar por la orilla, hacer fotos, sentarse a escuchar el mar y disfrutar de una comida tranquila por la zona. Aquí en la playa tenéis uno de los restaurantes que más nos gusta: CASA MIGUEL, con vistas a la playa podeis disfrutar de un buen arroz o pescado (hay variedad en su carta. Importante: reservar hora a poder ser el día anterior (o con tiempo) Teléfono: +34 664618012 web San Esteban de Pravia: donde el Nalón se despide San Esteban de Pravia tiene una belleza especial. Es puerto, es historia, es ría, es memoria industrial y es mar cercano. Aquí el río Nalón se acerca al Cantábrico y el paisaje mezcla grúas antiguas, agua, barcos y montañas verdes. Es un lugar perfecto para pasear sin prisa, tomar algo y comenzar una de las rutas más bonitas de la zona. Senda de los Miradores: caminar sobre el Cantábrico La Senda de los Miradores es una de esas rutas que explican por qué Asturias se siente. El camino va regalando vistas al mar, acantilados, bancos donde parar, olor a eucalipto, sonido de aves y pequeñas playas que aparecen entre la vegetación. No hace falta hacerla entera si no apetece. Lo importante es caminar un tramo, parar, mirar y disfrutar. Es una ruta ideal para alimentar la vista, el oído y esa necesidad tan humana de desconectar. Este es uno de nuestros planes favoritos porque demuestra que Asturias empieza muy cerca de casa. Desde Las Mimosas del Nalón, la belleza está a unos pasos, a unos minutos, a una mirada. Alimenta tus sentidos. Camina cerca. Descansa mejor.