En Las Mimosas del Nalón creemos que algunos de los mejores aprendizajes no ocurren dentro de un aula, sino al aire libre, descubriendo lugares que despiertan la curiosidad y ayudan a comprender mejor el mundo que nos rodea.
Recomendamos no dejar de realizar esta actividad con familias y jóvenes, una de las rutas más interesantes y sorprendentes del centro de Asturias: la Ruta de las Trincheras de Ranón.
Se trata de una experiencia que combina naturaleza, historia, patrimonio y algunas de las vistas más espectaculares de la costa asturiana. Un recorrido sencillo y accesible que permite a niños y jóvenes acercarse a un capítulo importante de nuestra historia mientras disfrutan del entorno privilegiado de la desembocadura del río Nalón, la Playa de Los Quebrantos y San Juan de la Arena.
Nuestro objetivo no es únicamente caminar. Queremos que los participantes observen, pregunten, imaginen y descubran. Que comprendan cómo era la vida hace casi un siglo, que valoren la importancia de conservar nuestro patrimonio histórico y que aprendan a mirar el paisaje con otros ojos.
Esta actividad forma parte de nuestra forma de entender el turismo y la educación: experiencias auténticas que alimentan la curiosidad, fomentan el contacto con la naturaleza y crean recuerdos que permanecen mucho tiempo después de regresar a casa.
Asturias es un aula extraordinaria. Y desde Las Mimosas del Nalón nos encanta compartirla con quienes nos visitan.
RUTA DE LAS TRINCHERAS
A continuación os contamos todo lo que descubriremos durante esta apasionante ruta por las Trincheras de Ranón.
¡Hola exploradores!
Hoy una ruta muy especial. No solo vamos a caminar por uno de los lugares más bonitos del concejo de Soto del Barco, sino que también vamos a viajar en el tiempo para descubrir cómo vivían los soldados hace casi 90 años.
Nos encontramos en las Trincheras de Ranón, un lugar donde la historia y la naturaleza se unen de una forma sorprendente.
¿Qué son las trincheras?
Las trincheras son zanjas excavadas en el suelo que los soldados utilizaban para protegerse durante las guerras.
Imaginad que tenéis que vigilar una zona importante sin que os vean. Las trincheras servían para esconderse, moverse con más seguridad y defender una posición.
Las que vamos a visitar fueron construidas durante la Guerra Civil Española, entre los años 1936 y 1937.
¿Por qué las construyeron aquí?
Mirad a vuestro alrededor.
¿Veis la desembocadura del río Nalón?
¿Veis San Juan de la Arena y la Playa de Los Quebrantos?
Desde este lugar se puede observar una gran parte de la costa asturiana. Por eso era un punto estratégico muy importante.
Los soldados podían vigilar quién se acercaba por mar o por tierra y avisar si había peligro.
La vida de los soldados
Ahora vamos a imaginar cómo era estar aquí hace muchos años.
No había teléfonos móviles.
No había internet.
No había videojuegos.
Los soldados pasaban muchas horas vigilando, incluso de noche. Tenían que soportar lluvia, viento y frío, algo que en Asturias conocemos muy bien.
Muchas veces dormían en refugios excavados o en pequeños fortines de hormigón que todavía podemos ver hoy.
Si os fijáis bien, algunas de las estructuras que quedan son auténticos testigos de aquella época.
Los fortines secretos
A lo largo de la ruta encontraremos varios fortines.
Los fortines eran pequeñas construcciones de hormigón diseñadas para proteger a los soldados.
Tenían aberturas estrechas para observar el exterior y defender la zona sin exponerse demasiado.
Podéis imaginar que eran como pequeñas fortalezas escondidas entre la vegetación.
El gran mirador
Ahora llega una de las mejores partes de la ruta.
Vamos a acercarnos al mirador.
Desde aquí podemos ver:
🌊 La Playa de Los Quebrantos.
🏘️ San Juan de la Arena.
🚢 La desembocadura del río Nalón.
🌿 Los bosques y prados que rodean toda la zona.
Cuando observéis el paisaje, pensad en algo curioso: el mismo lugar que hoy utilizamos para disfrutar de las vistas fue elegido hace muchos años porque permitía ver kilómetros y kilómetros de costa.
Un reto para auténticos exploradores
Mientras caminamos, intentad encontrar:
✅ Una trinchera.
✅ Un fortín.
✅ Un lugar desde donde se vea el mar.
✅ Alguna ave marina.
✅ Una planta o flor que no conozcáis.
La naturaleza que rodea las trincheras es tan interesante como la propia historia.
Lo más importante de esta visita
Las trincheras nos recuerdan una etapa difícil de la historia de España.
Hoy ya no sirven para la guerra.
Sirven para aprender.
Para recordar.
Y para entender que los lugares pueden tener muchas historias que contar.
Por eso es importante cuidarlos y respetarlos.
¿Qué os lleváis de esta aventura?
Una caminata entre bosques y acantilados.
Un viaje al pasado.
Unas vistas espectaculares del mar Cantábrico.
Y la oportunidad de descubrir que la historia no solo está en los libros… también está bajo nuestros pies.
Ahora levantad la vista, respirad el aire del mar y disfrutad del paisaje.
Porque pocas rutas combinan tan bien aventura, naturaleza e historia como las Trincheras de Ranón. 🌿🌊🏰😊





